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jueves, 15 de mayo de 2014

Nuestro estilo de vida puede afectar a nuestra salud

Actualmente estamos viviendo a un cambio en los patrones de morbilidad y mortalidad en las sociedades desarrolladas. Esto es debido a que existe un reemplazo de las enfermedades infecciosas por enfermedades comúnmente consideradas “enfermedades del estilo de vidas”. Este tipo de enfermedades se caracteriza por ser de tipo crónico y son causadas, en mayor medida, por conductas tóxica de salud.

Nuestro estilo de vida se basa mediante nuestra conducta por medio de hábitos estables que desarrollamos en nuestras vidas. Estas conductas presentas ser importantes cuando condicionan los factores que modulan el proceso salud-enfermedad en su interacción con las condiciones ambientales.

 Desde el enfoque de la Psicología de la Salud ha señalado que las principales causas de morbilidad y mortalidad provienen de estilos de vida y conductas poco saludables. En las investigaciones de las últimas décadas ha permitido que actualmente casi ningún profesional de la salud desconozca la relevancia de la conducta cotidiana en la salud de una persona. Estas conductas son: el tabaquismo, estados emocionales negativos como la ansiedad o la depresión, o la permanencia en entornos estresantes, repercuten negativamente en la salud de las personas.

 El estilo de vida de una persona afecta a los riesgos de enfermar y morir 

El estilo de vida de una personas es un conjunto de actitudes y hábitos, personales y sociales, asociados a una serie de rutinas cotidianas. La forma de vivir la vida una persona, es un conjunto de costumbres que determinan en gran medida la salud de una persona.


Enlace :http://www.psicologiadelasalud.com.ar/art-profesionales/79-la-relacion-conducta-salud.html

Consejos para mejorar nuestra higiene postural

Con este vídeo que os colgamos en nuestro blog queremos que veíais la importancia de las posturas que realizamos diariamente y como se puede corregir tan fácilmente si lo intentamos para mejorar nuestra salud a lo largo de nuestras vidas.

Hábitos de higiene postural

Aquí os dejo una presentación sobre los hábitos en la higiene postural. En esta presentación os mostramos la diferencia de lo correcto e incorrecta en acciones cotidianas que hacemos diariamente para mejorar nuestra salud. Como ya hemos explicado anteriormente las posturas que hacemos diariamente pueden provocarnos dolores si no lo hacemos correctamente y eso puede provocar daños físicos en nuestro cuerpo por hacerlo mal acciones que se pueden hacerlo bien.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Proteínas, ladrillos para nuestro organismo

Recuerdo la primera vez que, allá por primero de carrera, logré entender lo que era una proteína, su estructura y la enorme variedad de las mismas, cada una con una función bien delimitada. Hasta que no concebí lo que era una aminoácido, todo mi esfuerzo resultaba en balde. Pero una vez descubrí lo que eran estos denominados “ladrillos”, el horizonte acabó por aclararse. Así pues, lo primero que debemos conocer es qué es un aminoácido.

¿Por qué los aminoácidos son comparados con los ladrillos? Imaginemos que cada proteína es una casa. Para ser considerada como tal necesita, al menos, tener 20 ladrillos diferentes. Los 20 aminoácidos. La casa (proteína) puede tener 30, 50 o 100 ladrillos (aminoácidos) en función del tipo que sea, pero para ser considerada como casa debe tener siempre esos 20. Siempre.

Pues bien, de esos 20 aminoácidos, algunos los produce el propio cuerpo (los no esenciales), pero otros no. ¿Y quién los aporta? La dieta. Es aquí donde entra el concepto de proteína de alto valor biológico, es decir, aquella que tiene esos 20 aminoácidos indispensables para que nuestro organismo forme nuevas proteínas. Porque, a fin de cuentas, de lo que se trata es de comer proteínas para degradarlas y formar otras nuevas.

Las proteínas de alto valor biológico se encuentran sobre todo en productos de origen animal, esto es, huevos, lácteos, pescado y, sobre todo, carnes. Pero también en la soja, de origen vegetal, o mediante la combinación adecuada de legumbres y cereales (arroz y lentejas, por ejemplo).

De las múltiples funciones que cumplen las proteínas, nos interesan sobre todo la estructural, es decir, aquella que lleva a la síntesis de proteínas musculares, así como la hormonal y transportadora.

Las necesidades proteícas del ser humano son, generalmente, mucho menores de lo que acostumbramos a comer. El exceso de productos animales en nuestra dieta tiene la culpa de ello. Si los HC deben constituir el 50-55% de la dieta, y las grasas 20-30%, para las proteínas sólo hay reservado un 15%. Esto es, aproximadamente 1 gramo de proteína por cada kilogramo de peso.

Sin embargo, estos porcentajes varían en aquellas personas que practican deporte y según la especialidad. Para deportes de resistencia, se recomienda ingerir hasta 1,4 g/kg, mientras que en los deportes de máxima fuerza se puede llegar hasta los 2g/kg.

Higiene postural

Aquí os dejo un pdf muy interesante sobre los hábitos posturales donde nos explica como debemos movernos en la vida cotidiana en situaciones más comunes de nuestra rutina diaria como puede ser: sentarnos a estudiar, transportar objetos, la posición de dormir... También hace referencia a la importancia que tiene la espalda para hacer estos movimientos y su forma de moverse, si es la adecuada o la incorrecta dependiendo como nos movamos para hacer estas acciones tan cotidianas. Por último, nos explica ejercicios para prevenir la fatiga para mejorar nuestra salud.

martes, 13 de mayo de 2014

Un buen uso de los lípidos en el deporte

Aquí os dejo unos consejo sobre cómo utilizar los lípidos en el deporte, su función en el rendimiento físico y donde encontrar los diferentes tipos que hay:

Lípidos, la otra fuente de energía

Subrayado ya el poder energético de los HC, hoy nos centraremos en el segundo de los macronutrientes: los lípidos. Hay de muchos tipos y sus funciones son varias: estructural, hormonal, transportadora, pero a nosotros nos interesan unos, los triglicéridos, y sobre todo su papel energético. Y es que al igual que los HC, la grasa es un importante combustible para nuestro cuerpo.


Sin embargo, las condiciones en las cuales el organismo obtiene ATP de unos y otros son distintas. ¿En qué radica la diferencia? En la presencia o no del oxígeno. Nuestro organismo necesita de éste para obtener energía de las grasas; de los HC, no. Ello nos lleva a diferenciar entre deportes anaeróbicos o de fuerza (obtención de ATP sin oxígeno) y aeróbicos o de resistencia (con oxígeno).

Si la ingesta de HC en la dieta de un deportista oscila entre el 50 y el 70%, en el caso de las grasas el intervalo desciende al 20-30%. Como hemos dicho, su función principal relacionada con la actividad física es la energética, y se da sobre todo en deportes de resistencia o larga duración, tales como el running, ciclismo, triatlón, etc. Además, el organismo de aquellas personas mejor entrenadas sabrá hacer un mejor uso de los triglicéridos que el de las sedentarias.



Las fuentes que nos proporcionan las grasas, además, deben ser cuidadas. Debemos huir de los embutidos y otros derivados cárnicos, así como de productos de pastelería, bollería y heladería. Todos ellos son ricos en ácidos grasos saturados, que aumentan los niveles de colesterol y el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Por contra, los ácidos grasos mono y poliinsaturados, provenientes de pescados, aceite de oliva, frutos secos y productos vegetales como el aguacate otorgan, siempre con moderación, múltiples beneficios.

Fuente: Elaboración propia